Palacio de Versalles – Francia
Este fabuloso palacio francés se ha constituido, cultural e históricamente, en una parada obligatoria para todo aquel turista que viaje al gran país europeo y quiera entrar en contacto, de primera mano, con la rica historia de la nación. El palacio de Versalles fue durante mucho tiempo en el pasado una residencia real. Se encuentra emplazado en el municipio que le da nombre – Versalles – en Ille-de-France. El responsable principal de su construcción no fue otro que el monarca Luis XlV. El objetivo del monarca era alejarse de París y “refugiarse” en un sitio apartado de las conspiraciones reales y las intrigas palaciegas.
El Palacio de Versalles se fue construyendo en diversas etapas. La primera etapa va desde el año 1661 hasta el año 1668. La segunda etapa recorre la década que va desde 1668 a 1678 y, finalmente, una última etapa comprende los años que van desde 1678 a 1692.
Uno de los principales atractivos del palacio lo constituye su hermoso jardín, especialmente creado y ordenado para el mejor goce de sus paseos y recorridos. Entre las flores, arbustos y plantas que pueblan el jardín, se encuentran elaboradas estatuas y esculturas dedicadas a exaltar las figuras reales que moraron y pulularon históricamente por el Palacio.
Es importante señalar que en año 1979, la UNESCO declaró al palacio de Versalles como Patrimonio e la Humanidad y, en esa denominación, incluyó al llamado Pequeño Trianón y el Gran Tianón. En cuanto a los diversos museos que se encuentran en el interior del Palacio, fueron construidos a partir del año 1837. Ese conjunto de museos, generalmente construidos como Museo de la historia de Francia, son obra directa de Luis Felipe que designó la labor en el conde de Montalivet, llamado Camille Bachasson. El acto de conservar al Palacio de Versalles es una tarea muy cara, sobretodo en el área de sus enormes tejados. La labor ha podido ser llevada a cabo gracias al flujo de turistas y a diversos donativos recibidos. |